Santandereano que se respete, ha amanecido alguna vez en su vida comiendo caldo con huevo, arepa y carne oreada. Versiones de caldo con huevo, hay varias en nuestro país, en mi opinión y aunque las diferencias son muy sutiles, el nuestro es el mejor. Fácil y rápido de preparar, es un excelente desayuno, comida y tentempié para las noches de farra.
Ingredientes:
(Para 4 platos)
2 tallos de cebolla larga picados finamente
1 tomate rojo pequeño cortado en cuadritos
2 papas pequeñas peladas y cortadas en tajadas delgadas (recomiendo de cáscara morada, que se disuelve con menos facilidad en las sopas)
1/4 T de cilantro picado
2 tajadas de pan de molde, sin cáscara, cortado en cuadritos de medio centímetro
1 chorrito de leche
4 huevos
sal al gusto
Sofreír la cebolla picada en un poco de aceite. Cuando empiece a blanquear, añadir el tomate y deje cocinar unos 5 minutos. Añada 4 tazas de agua (yo acostumbro a usar como medida de taza, el plato que usaré para servir el caldo, a la altura que quisiera presentarlo), la papa y la mitad del cilantro. Cuando hierva vigorosamente, añada el pan cortado y el chorrito de leche (para esta medida, yo no añadiría más de 1/4 de taza) dejar cocinar entre 15 y 20 minutos, hasta que la papa ablande. Rectificar la sal y agregar el cilantro restante. Añadir los huevos a la olla, procurando que cada uno caiga suavemente en un lugar diferente de la misma y dejar cocinar entre 5 y 10 minutos dependiendo del punto en el que desee la yema del huevo (poco tiempo queda blanda, más tiempo quedará dura.
Servir con arepa santandereana, e incluso con carne oreada. A mi me gusta cortar la arepa en trozos y echarla dentro del mismo caldo.
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